¿Vehículos eléctricos en el futuro? El 31 de diciembre de 2013 sabremos algo más.

Numerosos expertos y multinacionales discrepan sobre la vida útil que le queda al petróleo sobre la faz de la tierra, algunos vaticinan la cifra en cincuenta años y otros intentan convencernos que las reservas de crudo podrían sobreexplotarse en los próximos cuatro siglos. Pero lógicamente y en mi modesta opinión, el petróleo perderá su protagonismo cuando realmente sea muy costosa su extracción por su escasez, y las industrias y marcas se decanten por alternativas más rentables para sus intereses. No sabemos cuándo, pero deberá pasar muchísimo tiempo para que esto se lleve a cabo, resultando en la introducción del automóvil impulsado por energías alternativas.

El día 31 de diciembre de 2013 es un día importante a nivel mundial, en esa fecha la patente sobre las baterías NiMH (Níquel-Hidruro metálico) finaliza. Actualmente, y desde 1994 dicha patente tiene dueño americano, desgraciadamente General Motors la vendió en el año 2000 a Texaco, días después el gigante petrolero americano fue adquirida por Chevron, actual propietario de los derechos de las baterías NiMH.

Cuando se revise la renovación de dichos derechos, esperemos que caigan en manos más eficientes y sostenibles. Por supuesto, no sabemos a ciencia cierta la contribución de la energía fósil sobre la alteración climática, pero si la alarmante cantidad de CO2 en nuestras ciudades, donde, por ejemplo, aproximadamente 16.000 personas mueren al año en España a causa de la contaminación atmosférica. Actualmente, Chevron solo autoriza el uso de las baterías NiMH en vehículos híbridos y prohíbe completamente su utilización directa en vehículos únicamente eléctricos.

Mientras tanto, multinacionales como Renault y Nissan se han fusionado para el desarrollo y la creación de más de 500.000 baterías al año para sus vehículos. Estas baterías no tienen nada que ver con las anteriores, son una nueva generación desarrolladas por Ion-Litio (iones de litio). Todos los vehículos Renault disponen de esta tecnología, como el Renault Fluenze que aparecerá el próximo año con un corazón 100% eléctrico.

Los fuertes intereses económicos que genera el petróleo actualmente y su todavía bajo costo de extracción, han evitado durante mucho tiempo la investigación y el desarrollo de esta tecnología.  Afortunadamente día tras día dicho desarrollo y dedicación ha obtenido más fuerza. El desarrollo en la automoción lleva un ritmo vertiginoso, quizás todo lo que podamos decir ahora no tendría significado alguno dentro de unos años.

En dos décadas hemos pasado de consumir quince litros sin catalizador a consumir cuatro litros de media a los cien kilómetros, son cifras esperanzadoras y que reflejan el gran interés de las marcas por hacer motores comprometidos con el medio ambiente y con el bolsillo del consumidor.

 Actualmente, los automóviles impulsados por combustible fósil son la primera causa de la contaminación de nuestras ciudades, aunque las baterías de Níquel (NiMH) también contaminan por su gran toxicidad, no así las compuestas por Ion-Litio que no perjudican el medio ambiente. Pero existe otro gran problema, cada batería de este último tipo contiene tres kilos de Litio, y según las sociedades mineras más importantes nos dicen que las reservas de litio en el mundo están entre 14 y 17 millones de toneladas.

Por lo tanto, estamos en un ciclo reiterativo en el que la superpoblación y la gran demanda de esta energía ocasionarán problemas que prevalecerán y nos acompañarán a lo largo de nuestra historia.

También será importante la continuidad del desarrollo de la energía solar, donde en los últimos años los paneles fotovoltaicos han pasado a ser mucho más eficientes, aun así hoy en día la cantidad proporcionada por este medio es inadmisible como para mover un automóvil. Además, esta energía aplicada en última generación, resultaría carísima.

Por último, mencionar la leve autonomía de las baterías en los automóviles completamente eléctricos. En el caso del Renault Fluenze, puede recorrer una distancia de 160 kilómetros, un kilometraje suficiente para una persona que lo utiliza para pequeños desplazamientos, pero muy discutible para uso comercial o simplemente para irse de viaje. Estas baterías se recargan durante seis y ocho horas con 220 voltios, pero en estaciones de servicio con 400 voltios serian suficientes treinta minutos. Tiempos de carga excesivamente largos.

Habría que revisar la energía que requeriría cada recarga, ya que un exceso de conducción podría darnos una sorpresa en nuestra factura de la luz, donde a día de hoy con las tarifas establecidas en nuestro hogar no sería tan rentable. Cabe la posibilidad de recambiarla durante el viaje, pero su elevado peso (250 kg aproximadamente) nos comprometería en una tarea muy complicada en su reemplazo. Sin duda, este es u tema complicado y nada esta dicho en forma definitiva…..

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