En dos décadas hemos pasado de consumir quince litros sin catalizador a consumir cuatro litros de media a los cien kilómetros, son cifras esperanzadoras y que reflejan el gran interés de las marcas por hacer motores comprometidos con el medio ambiente y con el bolsillo del consumidor.
Actualmente, los automóviles impulsados por combustible fósil son la primera causa de la contaminación de nuestras ciudades, aunque las baterías de Níquel (NiMH) también contaminan por su gran toxicidad, no así las compuestas por Ion-Litio que no perjudican el medio ambiente. Pero existe otro gran problema, cada batería de este último tipo contiene tres kilos de Litio, y según las sociedades mineras más importantes nos dicen que las reservas de litio en el mundo están entre 14 y 17 millones de toneladas.
Por lo tanto, estamos en un ciclo reiterativo en el que la superpoblación y la gran demanda de esta energía ocasionarán problemas que prevalecerán y nos acompañarán a lo largo de nuestra historia.
También será importante la continuidad del desarrollo de la energía solar, donde en los últimos años los paneles fotovoltaicos han pasado a ser mucho más eficientes, aun así hoy en día la cantidad proporcionada por este medio es inadmisible como para mover un automóvil. Además, esta energía aplicada en última generación, resultaría carísima.
Por último, mencionar la leve autonomía de las baterías en los automóviles completamente eléctricos. En el caso del Renault Fluenze, puede recorrer una distancia de 160 kilómetros, un kilometraje suficiente para una persona que lo utiliza para pequeños desplazamientos, pero muy discutible para uso comercial o simplemente para irse de viaje. Estas baterías se recargan durante seis y ocho horas con 220 voltios, pero en estaciones de servicio con 400 voltios serian suficientes treinta minutos. Tiempos de carga excesivamente largos.
Habría que revisar la energía que requeriría cada recarga, ya que un exceso de conducción podría darnos una sorpresa en nuestra factura de la luz, donde a día de hoy con las tarifas establecidas en nuestro hogar no sería tan rentable. Cabe la posibilidad de recambiarla durante el viaje, pero su elevado peso (250 kg aproximadamente) nos comprometería en una tarea muy complicada en su reemplazo. Sin duda, este es u tema complicado y nada esta dicho en forma definitiva…..
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