Dirty driving is inexcusable

Traducido y enviado por Daniel Orezzoli

Sir Stirling Moss estuvo presente en el Gran Premio de Italia el pasado fin de semana, demostrando que su accidente de comienzos de este año, cuando cayó por el hoyo de un ascensor, ya es cosa del pasado y del cual está completamente recuperado.

Moss es uno de los pocos pilotos de F1 de la década de los cincuenta que está vivo y que se mantiene vigente, asistiendo como invitado a variados eventos, como también compitiendo en carreras a bordo de autos clásicos.

En una entrevista en ocasión de su visita a la pista de Monza lanzó algunas aseveraciones que vale la pena conocer y reflexionar un poco sobre ellas, aquí van:

1. sobre el manejo sucio declaró: “Estoy muy consciente de que la F1 ha cambiado respecto a cuando yo corría, pero una cosa que nunca es excusable es la conducción sucia. Quedé horrorizado al ver a Michael Schumacher apretando a Rubens Barrichello contra la pared de boxes en el GP de Hungría…..las fotos muestran que estuvo a pocos centímetros de causar un accidente grave. El castigo que se le impuso (partir 10 lugares detrás de su tiempo de clasificación en el siguiente GP de Bélgica) sólo demuestra que la FIA no estuvo a la altura; en mi opinión debería haber sido suspendido por un año, quizás más”.

2. Sobre la seguridad de los autos modernos declaró: “ La ironía es que la mejora de la seguridad en nuestro deporte ha creado una actitud negligente de algunos de los pilotos. Schumacher estaba dispuesto a apretar a Barrichello en una pared a 180 mph., pensando que por la seguridad existente es muy probable que en caso de un accidente nada grave hubiera sucedido

3. Respecto al “dirty driving en su época de piloto señaló: “ es muy probable que si dos autos tocaran sus ruedas en mi época, ambos pilotos resultasen muertos o malheridos….en la medida que los autos se fueron haciendo más seguros el auto-control de los pilotos se fue relajando y les permitió tomar más riesgos

4. Finalmente Moss se refirió también al circuito de Monza, señalando que: “Monza también es un perfecto ejemplo de un circuito que se ha convertido en uno más seguro con los años. Hoy los pilotos se toman algunas libertades sabiendo que tienen vías de escape y camas de leca…….Monza solía ser un lugar muy exigente, la antigua curva grande (se refiere a la curva tras la primera chicana) era muy difícil, pero por supuesto que ha sido castrada al poner una chicana antes de la misma, lo que la arruinó por completo. En la era moderna además se tiene la ventaja de la carga aerodinámica, que es como tener una mano presionando sobre el coche desde arriba. Las curvas a menudo se convierten en parte de las rectas


GP de Italia de 1957; vemos en la curva parabólica  tres Vanwall piloteados por Tony Brooks, Stirling Moss y más atrás Stuart Lewis-Evans. Notar que las vías de escape y las protecciones eran inexistentes; aun más…un despiste hacia el lado exterior implicaba un vuelo a la muerte debido al talud de pasto

5. Prosiguiendo con Monza, Moss señaló también que: “ de regreso a mediados de la década de 1950 y comienzos de 1960 también tuvimos las curvas sopraelevatas (se refiere a la parte del circuito en desuso que empleaba un óvalo con curvas peraltadas a más de 45° como se vio en la película Grand Prix)….cuando se corría haciendo uso de ellas había que ajustar el auto con una suspensión muy rígida para soportar la fuerza centrífuga, lo que volvía el auto muy resbaloso en las restantes curvas del circuito, como la curva grande (que como ya dijimos se tomaba viniendo a fondo por la recta, sin la actual chicana previa) y la curva del vialone, hoy también castrada por la chicana Ascari”


Foto tomada en el GP de F de 1956, donde se aprecia a Moss a bordo de una Maserati 250F comandando el pelotón de punta seguido por dos Lancia-Ferrari D50 y un Vanwall, entrando a la zona del óvalo de alta velocidad (a la derecha de la foto se ve la recta en dirección a la curva grande donde hoy está la primera chicana).

6. Por último Moss recuerda la carrera en que se usó solamente el óvalo de alta velocidad y donde se mezclaron autos  del Indy con autos de F1 adaptados (la famosa Monzanópolis que se corrió en dos oportunidades en 1957 y 1958):la fuerza centrífuga hizo ceder una parte de la suspensión delantera y de repente me ví dando un trompo a más de 180 millas por hora, golpeando la parte alta de la pista contra una barrera de seguridad, que por pocos centímetros no me expulsa fuera de la pista (tal como sucedió en el film Grand Prix con el actor Yves Montand), lo que hubiera sido una muerte segura

Moss en el Maserati Eldorado Special (el nombre se debe al patrocinante – un fabricante de helados italiano - que financió la construcción del auto), con ocasión de la carrera Monzanopolis que hacía uso sólo del ovalo de alta velocidad. El promedio de velocidad en la clasificación de esta carrera fue la más alta del mundo por un tiempo largo, superando los 280 km/ph.
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