En poco más de un año, la desconocida empresa rusa Marussia se ha hecho un pequeño hueco en el mundo de los deportivos y los coches de lujo gracias a su enorme ambición por comenzar a fabricar sus propios coches. Al principio parecía una utopía, pero con los contactos adecuados y una importante campaña de captación de clientes han logrado salir adelante.
La compañía ha anunciado esta misma semana que va a comenzar la fabricación en serie de los modelos Marussia B1 y Marussia B2, presentados como unidades de pre-producción en 2008 y 2009 respectivamente. Se desconoce dónde estará situada la fábrica, pero se sabe que dentro de poco abrirá su primer concesionario en la ciudad de Moscú. Estará emplazado en una céntrica calle comercial de Moscú, así que la visibilidad de la marca está prácticamente asegurada.
De momento, parece que Rusia será su único mercado en los primeros meses de producción. Sin embargo, las fotos oficiales de los modelos están realizadas en Mónaco, lo que denota el interés de Marussia por abrirse paso en uno de los rincones en los que mayor poder adquisitivo hay y, por tanto, mayor número de deportivos. Si lograran triunfar en el Principado, la cosa seguro que cambiaría para bien.
Desde su nacimiento, la firma ha sido recibida más bien con escepticismo. Se debe sobre todo a las pretenciosas cifras que aseguran que tiene el citado Marussia B2, y es que muchos aún se preguntan de dónde puede haber sacado una tecnología híbrida tan interesante un fabricante aparentemente surgido de la nada. Como recordatorio, monta un bloque V6 gasolina de origen Renault-Nissan ligado a un motor eléctrico que permite alcanzar los 100 km/h en 4 segundos, todo ello por unos 100.000 €. |