Jochen Rindt



El 5 de Septiembre se cumplieron 40 años de la muerte del piloto austriaco Jochen Rindt, tras su accidente en los entrenamientos del gran Premio de Italia de F1.

Escrito por Daniel Orezzoli

Jochen Rindt fue uno de los pilotos más veloces de la década de los sesenta, destacándose en todas las categorías en que compitió tales como la Fjunior, F2, turismo y F1, no siendo su muerte limitante para que se consagrara campeón mundial de la Fórmula 1 en la temporada de 1970, el único piloto que ha logrado el título en calidad post mortem.
Efectivamente la temporada de 1970 Rindt la dominó sin grandes contrapesos, iniciándola a bordo del antiguo Lotus 49C (la última evolución del la serie 49 que debutó en el GP de Holanda de 1967), pasando después a conducir el nuevo modelo 72.
Al llegar a Monza Rindt acumulaba cinco victorias sobre ocho carreras puntuables disputadas por el campeonato mundial, sumando 45 puntos seguido a la distancia por Jack Brabham con 25 puntos y un triunfo y Jacky Ickx en Ferrari con 19 puntos y también una victoria.


A la izquierda vemos a Rindt en conversación con Stewart y a la derecha con Colin Chapman. El dueño de Lotus vio en Rindt un sucesor de Jim Clark, muerto en Hockenheim a inicios de 1968 tras adjudicarse dos títulos mundiales con Lotus

Tras el accidente de Rindt y quedando cuatro carreras por disputar, incluyendo la de Monza que no alcanzó a correr, los pilotos de Ferrari fueron los que más puntos recolectaron, logrando la scuderia tres triunfos sobre cuatro carreras pero distribuyéndose el puntaje entre Jacky Ickx y Clay Regazzoni a razón de 21 puntos para cada uno, lo que permitió a Ickx el subcampeonato con 40 puntos, a Regazzoni el tercer puesto con 33 y a la scuderia el título de constructores. Se aprecia con este resultado que los juegos de equipo recientes usados por la marca de Maranello buscan justamente evitar dejar un campeonato de pilotos arriba de la mesa como les sucedió en 1970, aunque en declaraciones recientes Ickx señaló que para el fue sacarse un peso de encima no haber ganado el campeonato contra alguien que “no se podía defender”.

Sobre las causas del accidente que le costó la vida no hay una versión oficial, existiendo una serie de opiniones de quienes estuvieron presentes ese día, tales como la de su coequipo de Lotus John Miles quien señaló que Colin Chapman, al ver que las Ferrari 312B eran más rápidas, optó por quitar los alerones de los Lotus para ganar velocidad en las rectas del veloz circuito italiano, privado de las actuales chicanas, lo que volvió a los autos extremadamente inestables. Si bien ambos pilotos se resistieron inicialmente a la idea de girar sin alerones, Chapman no les dejó alternativa. Por otra parte Miles que estuvo a cargo del desarrollo inicial del Lotus 72 señaló también que el auto era extremadamente frágil (los autos de Chapman siempre cargaron con esta fama) y con mucha frecuencia sufría de desperfectos por roturas, lo que puede haber sido también otra causa probable. El piloto italiano Andrea De Adamich señaló por otra parte haber visto a Rindt dejar la calle de boxes a  bordo de su Lotus con los cinturones de seguridad amarrados pero bastantes sueltos, lo que explicaría que tras el impacto se desplazara por la butaca y se ahorcara con el mismo cinturón.


A la izquierda Jochen Rindt a Bordo del Lotus 72 sin el alerón trasero ni los deflectores delanteros, en las vueltas previas al accidente. A la derecha y a la entrada de la curva parabólica vemos al Ferrari de Clay Regazzoni ganador de la prueba y de la clasificación, punteando en las primeras vueltas.

En Youtube se puede ver una filmación que muestra la dinámica del accidente (http://www.youtube.com/watch?v=bX1E2ojC03I) donde Rindt pierde el control del auto en el frenaje de la curva parabólica, impactando las barreras en el lado exterior de la pista.  El golpe con las barreras, que se dice estaban mal sujetas entre si, abrió un espacio que actuó como abrelatas contra el auto, produciendo graves fracturas en las piernas del malogrado piloto. También se comentó por años que la ambulancia que lo transportó en vez de dirigirse al hospital del circuito, se fue por descordinación al Hospital Niguarda de Milán, demorándose más de 45 minutos debido al tráfico.

En las memorias de Louis Stanley, manager de la escudería BRM, contaba que hacía poco se había logrado que en cada Gran Premio se instalara un hospital equipado para atender a los pilotos gracias, en parte, a la presión que había comenzado a ejercer Jackie Stewart tras su accidente de SPA en 1966, ocasión en que tuvo que esperar más de una hora para asistencia médica y otra hora de viaje al hospital más cercano. Nunca se sabrá si Rindt murió o no instantáneamente ya que tal vez fue retirado del circuito por temas legales, de manera de no interrumpir los entrenamientos. Así era la F1 de aquellos años,  no olvidemos que el año 1970 también cobró las vidas de Bruce Mclaren y de Piers Courage.


La buenamoza señora de Rindt, Nina Lincoln, en las clásicas labores de cronometraje de aquellos tiempos. A la derecha vemos a Jacky Ickx, Niki Lauda y Gerard Berger en una reciente inauguración de una muestra fotográfica con ocasión del aniversario de la muerte de Rindt a la cual también asistió su viuda, hoy de 67 años, en la ciudad de Viena.

El debut de Rindt en los autos, hijo de padres fallecidos en la Segunda guerra mundial y criado en la ciudad de Graz por sus abuelos quienes gozaban de una holgada situación financiera, fue en el año 1962 a bordo de una Alfa Romeo de turismo que prontamente cambió por autos de la Fjunior. En 1964 pagó de su bolsillo 4000 Libras esterlinas para adquirir un Brabham de F2 con el que ganó a los pocos meses una carrera en el circuito de Cristal Palace en Inglaterra que lo situó en la mira de la prensa y de los managers de la F1.

Su debut en la categoría mayor fue por una invitación que le realizó Rob Walker al Gran Premio de Austria de 1964 para después incorporarse a las filas de Cooper hasta finales de 1967, época en que la escudería británica venía en declinación. Pasó a Brabham en 1968 cuando adoptaron las culatas de 4 válvulas en los motores Repco, victoriosos en las dos temporadas anteriores, y que son recordadas por su escasa fiabilidad.
Tras la muerte del astro escocés Jim Clark a inicios de 1968, Colin Chapman buscaba a su reemplazante y a pesar de obtener el título con Graham Hill en el Lotus 49B, fichó a Rindt para la temporada siguiente ocasión que logró su primera victoria.


Aparatoso accidente de Rindt en el Lotus 49B tras el desprendimiento del soporte del alerón trasero (la fragilidad de los Lotus!) en el GP de España de 1969.

Hay que recordar que tras la extensiva utilización del modelo 49 por parte de Lotus, Chapman invirtió mucho tiempo en desarrollar el modelo 63 de tracción integral que Rindt se negó a utilizar, retrasando la evolución de otro modelo con tracción simple, el 72, que debutó a mediados de la temporada de 1970.

 

 

Una cruda imagen correspondiente al auto de Rindt tras el accidente fatal de Monza. Cómo ha mejorado la seguridad de los autos de F1!

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