En lugar de un motor monocilindro, el F-CELL Roadster equipa un motor de hidrógeno con una potencia de 1,2 kW, pudiendo imprimirle sobre el papel una velocidad máxima de 25 km/h a lo largo de nada más y nada menos que 350 km. Prestaciones de molusco, sí, pero sin más emisiones que un poco de vapor de agua. Nos preguntamos si en vez de toma de corriente vendrá con un encendedor de pipas.