Esta vez no se trata de una inocentada, sino de un rumor que anda circulando estos días. Parece ser que la marca alemana de coches Mercedes Benz se está planteando abandonar el PGA Tour en 2010. De esta manera, se ahorraría unos 20 millones de dólares, que es lo que le cuesta el patrocinio en el circuito americano durante los siguientes 4 años.
Los motivos son obvios en estos tiempos que corren. El panorama actual en el sector de automoción no pinta bien y todas las acciones de marketing que se llevan a cabo, ahora se miran con lupa para ver si se obtiene le retorno esperado.
Jugadores como Phil Mickelson, ya habían advertido que no jugarían torneos en esta época del año porque interrumpen sus vacaciones con su familia, a mi me parece normal, por mucho dinero que ganen los golfistas profesionales, también tienen derecho a unas vacaciones. Es más, de no tenerlas, el golf y el espectáculo saldrían perdiendo. Tenemos el ejemplo de Tiger Woods, que se lesionó en 2008, y no nos gustaría que esto fuera algo habitual.
El calendario es muy amplio y los jugadores necesitan descanso. El caso especial es el de Sergio García, que en 2008 aguantó al pie del cañón toda la temporada, acumulando méritos suficientes para colocarse como el jugador número 2 mundial, por detrás de Tiger. Veremos a ver si no le pasa factura y si este año aguanta (esperemos que sí).
Nos guste o no, la situación económica en general esta bastante mal y nos tenemos que ir acostumbrando a estas medidas de los patrocinadores. Ya vimos como recientemente Buick se deshacía del Tigre. Esperemos que Mercedes, el PGA Tour y los jugadores encuentren una fórmula que satisfaga a todos y pueda continuar muchos años más como patrocinador.