Mercedes 300 SL Gullwing.

Escrito por Daniel Orezzoli

Las muy buenas fotos históricas que se agregan a la página del CASV nos transportan a un pasado algo nostálgico del automovilismo nacional sobre todo para los mayores de cuarenta y tantos años…..

Dos fotografías en particular me gustaron mucho y son las que muestran a Eduardo Kovacs Jones en su Mercedes 300 SL Gullwing en el circuito de Los Dominicos y de Playa Ancha respectivamente.

La primera me llamó la atención particularmente porque a metros de dónde se tomó vivió mi señora de soltera muchos años después, cuando Los Dominicos era lo que es hoy y no unos potreros con calles que se usaban como improvisados circuitos. Mi Padre también corrió varias veces en moto en Los Dominicos en la década del cincuenta y recuerdo su anécdota que en la bajada de Las Flores atropelló un gato que terminó cocinado en el motor de su Vincent Meteor 500.

La segunda foto me trae recuerdos del año que viví como cadete en la Escuela Naval, en 1980, cuando tuve que realizar largas jornadas de preparación para los desfiles en la cancha de futbol de tierra que se ubica frente a la Escuela y junto al estadio de Playa Ancha (Francisco Budge se debe acordar también). Yo sabía en ese entonces que el perímetro de ese lugar había sido utilizado como circuito pero aparentemente era el único interesado de la Escuela en ese tema….

Dejemos la nostalgia y vámonos al grano: el Mercedes 300 SL Gullwing (W198) del señor Kovacs fue en la década del cincuenta y primera parte de los sesenta probablemente el auto deportivo más exclusivo que existía en el reducido parque de autos en Chile y su dueño lo utilizó no sólo para mostrarlo y observarlo detenido sino que lo gozó en varias carreras como era esperable de un amante de los autos y buen piloto.

La génesis del Mercedes 300 SL Gullwing o más simplemente alas de gaviota por las características aperturas de las puertas, que más que un capricho de diseño respondía a la necesidad de dejar espacio, y por ende la rigidez estructural adecuada, al chasis tubular que acogía los órganos mecánicos, fue consecuencia de un plan bien definido de la firma de Stutgartt de volver a mostrar su supremacía técnica tras la pausa de la segunda guerra mundial.

Recordemos cómo se gestó este regreso planificado de Mercedes Benz al mundo de la competición y su relación con el nacimiento del 300 SL Gullwing que se puso a la venta al público a fines de 1954.

Durante la segunda guerra mundial las instalaciones industriales alemanas fueron parte de los blancos principales  de las fuerzas aliadas, lo que sumado a la posterior invasión y división del país entre los triunfadores, devastó la herencia automovilística (que para estos efectos es lo que nos importa). Sin embargo tras el GP de Trípoli en 1939, dos autos de la Formula Internacional - antecesora de la Fórmula 1 - de la Mercedes, modelos W165, nunca volvieron a Alemania de vuelta y quedaron a buen resguardo en la neutral Suiza gracias al piloto alemán residente en Suiza Rudolf Caracciola. ( A las que se sumaron posteriormente tres modelos W154 que se encontraron en Stuttgart)

Este hecho que puede haber sido perfectamente coincidental fue el detonante que permitió, tras la Segunda Guerra, que el nombre Mercedes no desapareciera de los círculos de la competición de autos ya que en los reinicios de las carreras a fines de la década del cuarenta se utilizaron autos de la preguerra y la noticia de la supervivencia de estos ejemplares de Mercedes se había dispersado.

El dueño del autódromo de Indianápolis, Tony Hulman, fue el primero en invitar a participar a Rudolf Caracciola y las Mercedes a la edición de 1946 de las clásicas 500 millas aunque finalmente las autoridades elvéticas no permitieron la salida transitoria de los autos de su territorio. Sin embargo para fines de la década del cuarenta los autos ya habían podido ser medidos frente a la competencia que comenzaba a emerger (principalmente de Alfa Romeo y BRM), quedando de manifiesto que con mucho esfuerzo estos sólo podrían estar a la par de sus adversarios. Lo anterior junto al empuje de Alfred Neubauer fueron las consideraciones que la dirigencia de la Mercedes tomó en cuenta para dar bandera blanca a un nuevo proyecto deportivo de la marca.

Un Mercedes W165 de la preguerra en una carrera de la Temporada Argentina de 1951 manejado por Juan Manuel Fangio.

Sin perjuicio a que inicialmente la idea de Mercedes era construir un nuevo auto para la naciente Formula 1, los acuerdos tomados por la también naciente Federación Internacional del Automóvil, FIA, en orden a establecer un nuevo reglamento técnico a contar de 1954, junto a dos años de transición entre 1952 y 1953, período en el cual se adoptó la reglamentación de la Fórmula 2, modificó los planes iniciales de Mercedes, postergando hasta 1954 el debut en la categoría reina.

Lo anterior sin embargo no detuvo a la plana mayor del team deportivo de la marca de Stuttgart, quienes se fijaron en la alta popularidad de las carreras de rutas y/o de larga distancia de autos sport para lo cual diseñaron un auto que debutó en las Mil Millas italianas en Abril de 1952.

El auto del debut fue construido en base a un chasis tubular y un motor y órganos mecánicos derivados del sedán de serie la 300 (W186). Como ya mencioné, el chasis tubular dificultaba el acceso por su altura en los laterales de auto pero los ingenieros de la Mercedes adoptaron las puertas alas de gaviota tras comprobar que la reglamentación sólo obligada a un ancho mínimo de 40 cm. para acceder y la frase “que permita acceder directamente a los asientos anteriores”. De todas maneras tanto las autoridades de la carrera de ruta italiana como las de las 24 horas de Le Mans debatieron a largo si esta interpretación del Reglamento por parte de Mercedes era correcta o no, otorgando finalmente las aprobaciones respectivas a esta primera versión del 300 SL (W194).

Un Mercedes 300 SL (W194) de 1952 en las mil millas italianas.

Así las cosas el 300 SL (W194) logró un segundo lugar en su debut en Las Mil Millas Italianas, tras un Ferrari, un triunfo en Las 24 horas de Le Mans, los 1000 kilómetros de Nürburgring y también en la Carrera Panamericana de México, lo que les permitió lograr el título mundial de autos sport ese año, anunciando eso si, su retiro a contar de 1953, de manera de concentrarse  en el proyecto de Fórmula 1 que debutaría como es sabido, en el GP de Francia en el circuito de Reims en Mayo de 1954.

Karl Kling en la llegada de las Mil Millas Italianas de 1952, donde obtuvo el segundo lugar.

Sin perjuicio de lo anterior el equipo comandado por Neubauer ya había transmitido sus directrices respecto a las mejoras necesarias que deberían implementar en la evolución del W194, tales como una mayor potencia – que se logró con una nueva culata y la adopción del sistema de alimentación por injección- , además de un puente trasero nuevo y una aerodinámica revisada. Este prototipo de lo que sería la evolución del W194, se construyó como ejemplar único y no participó en ninguna carrera pero sería básicamente el antecesor directo del 300 SL Gullwing que se comercializó al público.

Rara foto del prototipo del 300 SL para la temporada 1953 que no fue usado en carreras y que sirvió de base para el modelo de calle que aparecería a fines de 1954.

Se dice que el impulso a Mercedes para lanzar a la venta el 300 SL Gullwing fue la presión ejercida por el importador de la marca para la zona de California que les garantizó una venta mínima de 500 ejemplares, lo que logró gracias a la publicidad que relacionaba el auto al triunfador de la Carrera Panamericana de 1952. En efecto del total de la producción de 1400 unidades aproximadamente, unas 800 se destinaron al rico mercado norteamericano de la época.

Esquema mécanico del gullwing donde se aprecia la estructura del chasis tubular y su altura en la zona de las puertas.

Paralelo al comienzo de las ventas del 300 SL Gullwing, comenzaron sus participaciones en carreras de autos en la categoría Gran Turismo, logrando en 1955 la victoria de su clase en las Mil Millas Italianas, llegando 5° en la general. Esta carrera también la ganó Mercedes en la categoría Sport gracias a Stirling Moss en el 300 SLR (W196S) que si bien usaba la misma sigla identificatoria para fines comerciales, este último estaba estrechamente ligado al Formula 1 de Mercedes, con un motor de 8 cilindros en línea y culata desmodrómica.

El 300 SLR (W196S) usado en la categoría sport y estrechamente relacionado al Formula Uno, ambos como motor de 8 cilindros en linea.

Como es sabido Mercedes logró los títulos de Formula 1 los años 1954 y 1955, interrumpiendo su participación en las carreras de todas las categorías tras el accidente de las 24 horas de Le Mans cuando el 300 SLR conducido por el francés Pierre Levegh impactó en plena recta de meta a otro competidor, proyectándose sobre las tribunas y matando a más de 80 personas.

A pesar del retiro oficial de la casa germana, una serie de equipos privados fueron apoyados por la fábrica en las categorías Gran Turismo con las 300 SL Gullwing (algunas de las cuales debutaban con carrocerías completamente de aluminio) y Turismo con los sedanes 220, a pesar que Ferrari se llevó la victoria en las principales carreras, la marca de Stuttgart, tuvo un activa participación durante 1956 y 1957, incluyendo el sexto puesto en la general y tercero de su clase para Eduardo Kovacs-Jones y Raúl “Papín” Jaras en los 1000 kilómetros de Buenos Aires del año 1956.

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