McLaren se reestructura y crea McLaren Automotive.
Ni en sus más dulces sueños Bruce McLaren hubiera soñado hasta donde llegaría su apellido. Murió demasiado pronto para conocer que lo que él creó como una escudería de competición capaz de fabricar sus propios coches sería décadas después una de las puntas de lanza de la tecnología de la automoción.

Y gran parte de este mérito se debe a una sola persona: Ron Dennis. Querido y odiado, Dennis es ambicioso, metódico y un genio de los negocios en el mundo de la automoción, y ha conseguido llevar a McLaren a un nivel tal vez jamás imaginado él mismo.

El 16 de abril tuvo lugar una extensa rueda de prensa que ha servido para anunciar una profunda reestructuración de la compañía de Woking, que afecta a todos sus aspectos, y que ha de sentar las bases de futuro de la empresa. El ambicioso objetivo es duplicar el valor de McLaren en el próximo periodo de dos a cinco años.

Para ello, la empresa británica ha dividido sus actividades y ha creado una división llamada McLaren Automotive, que estará dedicada de manera exclusiva a fabricar deportivos de calle. Esta división será capitaneada por el propio Ron Dennis, que se separa completamente de todas las actividades de la Fórmula 1, dejándolas en manos de Martin Whitmarsh.

En 2011 verá la luz el primer producto de calle de McLaren, un deportivo con la mira puesta en el F430 de Ferrari. Y es que parece que McLaren se ha fijado en Ferrari a la hora de reconvertir su negocio. La venta de coches de calle significó en su momento la manera de financiar las actividades deportivas de la Scuderia, y a la postre hizo rico a Enzo Ferrari y compañía. Si McLaren logra posicionarse en una situación similar a la de sus rivales italianos, podría encontrar un nuevo filón económico del que sacar partido.

Pero todo tiene un coste. Para acometer este impresionante proyecto, McLaren va a invertir 250 millones de libras (unos 275 millones de euros) y pretende crear hasta 800 puestos de trabajo nuevos, convirtiéndose en uno de los importantes de la industria británica del automóvil.

El tiempo juzgará a Ron Dennis, pero si alguien puede ponerse en frente de Ferrari, con palmarés y tecnología como para enfrentarse cara a cara en las pistas y en el mundo de los superdeportivos de calle, esa es McLaren.
Volver Siguiente