Le Mans y su Historia.

Las 24 Horas de Le Mans

La Carrera de 24 hs. de Le Mans se llevó a cabo por primera vez en 1923, es uno de los eventos deportivos más prestigiosos a nivel mundial, considerada como una de las carreras más importantes del mundo, junto con la de Indianápolis, la de Montecarlo, el Gran Premio de Monáco y representa una de las más difíciles pruebas que hombre y máquina puedan enfrentar.

Son las pruebas más esperadas por los aficionados durante el año. Todas ellas poseen las cualidades necesarias para convertirse en íconos del automovilismo mundial: prestigio, glamour y trascendencia en el tiempo. No obstante, es la prueba que dura un día completo, la que se constituye, quizás, como la más importante del mundo, asimismo es la segunda carrera más antigua del mundo (fue creada en 1923, 12 años después de Indianápolis).

24 horas en Le Mans es como "La Meca" para los buenos aficionados al automovilismo. Algo que se tiene que hacer, al menos, una vez en la vida. Por eso cada año acuden allí más de 200.000 personas ávidas de competición y de sensaciones nuevas. Más que una carrera es un ambiente muy difícil de definir: el reflejo del compromiso de un pueblo con su acontecimiento más internacional.

¡Algo mágico envuelve a Le Mans! La palabra "Le Mans" se asocia con potentes coches de carrera que recorren el Circuito de Sarthe a velocidades frenéticas; es todo desafío y alta performance. Día y noche en las carreras, cada año, a mediados de junio, la ciudad del Loira se engalana para vivir su fiesta más emblemática.

Le Mans no es una ciudad dormida. Es dinámica y moderna, pero tranquila. Pocas veces al año ve perturbada su paz tanto como el segundo fin de semana del mes de junio desde que en 1923 a alguien se le ocurrió organizar en sus carreteras la competición de resistencia más dura de la historia del automovilismo deportivo.

De repente todo cambia en su entorno. Sus calles se llenan del colorido que ponen cientos de coches llegados desde todos los puntos de Europa. Los ingleses, que tienen en la bella ciudad del valle del Loira su segunda casa desde aquella lejana fecha, cabalgan en sus clásicos automóviles descapotables como entonces. No les importa el frío y la lluvia, se sienten orgullosos de su tradición y la muestran tal cual es. Sorprende ver como los propietarios de vehículos como los Bentley de los años 20, los Triumph, Morgan, MG, Austin Healey y tantas y tantas marcas de prestigio, plantan sus tiendas de campaña en los bosques que rodean los 13,6 kilómetros que tiene el trazado de La Sarthe.

Sin lugar a dudas, este sentimiento nació con los inventos de Amedee Bollee, un genio de la zona que, en 1875 logró lo impensable: Condujo de Le Mans a París con un vehículo a vapor, bautizado "Obeissante" [obediencia]. De hecho, a partir de ese momento que comenzó a crecer la industria automotriz.

El 27 de junio de 1906 la organización Automobile Club of the Sarthe (precursora de la actual Automobile Club de l'Ouest) organizó el primer "Grand Prix del Automóvil Club de Francia". Los automóviles recorrian 1.250 kilómetros en dos días: 12 vueltas a un circuito triangular de 104 kms. aunque no en el circuito actual ni con la configuración horaria que le ha hecho famoso. La ruta escogida comprendía un inmenso trazado de 60 millas (96,5 km.) en forma triangular. Su primer vencedor fue el húngaro Francois Szisz, pilotando un Renault 1906 de 90 CV, a un promedio de 101,17 km/h sobre 1237,8 km recorridos y empleó un tiempo de 12 horas, 14 minutos.

Francois Szisz

Posteriormente, la prueba del ACF fue trasladada a un trazado bastante similar al que hoy se conoce. Tras finalizar la Primera Guerra Mundial, se funda el Automobile Club de L'Ouest (ACO) que establece un circuito de más de 17 km, algunos de cuyos tramos sobrevivirán hasta nuestros días.

Luego en 1923 organizó la primer carrera de resistencia de 24 horas, denominada: "24 Heures du Mans". Veinticuatro horas más tarde, Andre Lagache y Rene Leonard's con un Chenard y Walcker "Sport" salieron victoriosos de esta primera carrera. Las carreras de prototipos fueron rápidamente aceptadas por el público. La más famosa es la de las 24 horas de Le Mans, inaugurada en mayo de 1923 y sólo fue cancelada en 1936 y durante el periodo de 1940 a 1948 debido a la Segunda Guerra Mundial.

Desde su inicio, en 1923, la competición ha sufrido alteraciones en el trazado, reglamento, salidas y vehículos. Pese a ello, estas modificaciones no han podido borrar el carácter entre heróico y mítico que proporciona lograr una victoria aquí.

En 1932 la longitud del circuito se reduce en unos cuatro kilómetros hasta los 13 con que cuenta en la actualidad.

En 1932 la longitud del circuito se reduce en unos cuatro kilómetros hasta los 13 con que cuenta en la actualidad.

Desde entonces, la prueba ha sido cancelada tan sólo en dos ocasiones. La primera tuvo lugar en 1936, cuando un clima de huelgas y protestas por todo el país y el comienzo de la Guerra Civil en España aconsejaron a los organizadores no convocar a los pilotos. La II Guerra Mundial y la reconstrucción del país francés al término del conflicto bélico, obligó a la cancelación de la carrera durante ocho años consecutivos.

En 1949, por vez primera un Ferrari 166 MM de 2 litros ganó las 24 Horas de Le Mans conducidos por Chinetti y Selsdon.

Le Mans 1950

A partir de 1951, los grandes fabricantes de autos realizarían, en base a la notoriedad que les proporcionaría Le Mans, grandes inversiones y contratarían a los mejores pilotos.
Los nombres de Jaguar, Mercedes y Ferrari ganarían gran popularidad gracias al impacto de las 24 Horas.

Muerte en Le Mans

El mayor accidente de la historia automovilística tuvo lugar aquí, en la edición de 1955. En la recta de meta, a la altura de boxes, el Mercedes de Pierre Levegh chocó con el Austin Healey de su rival Lance Macklin. El motor del primero salió disparado súbita y violentamente por los aires, impactando en la tribuna de espectadores y arrastrando en su inercia a toda la plataforma. El resultado fue desastroso: 83 víctimas mortales, la vida del piloto Pierre Boullion (más conocido como Levegh) y un centenar de heridos.

En esta carrera, Fangio corría en equipo junto a Stirling Moss en un Mercedes 300 SLR. Mercedes, en señal de duelo, retira sus autos.

Vale destacar que en el momento del retiro, la dupla Fangio-Moss marchaba cómodamente en primer lugar y la dupla Kling-Simon en cuarto.

A este hecho, se suma la muerte del piloto Michelle Alboreto, quien buscaba su segundo triunfo en la prueba gala, tras el de 1997. El ex piloto de Ferrari murió en abril de 2001, cuando realizaba una sesión preparatoria con un Audi R8. .

Después de la Tragedia

A este hecho, se suma la muerte del piloto Michelle Alboreto, quien buscaba su segundo triunfo en la prueba gala, tras el de 1997. El ex piloto de Ferrari murió en abril de 2001, cuando realizaba una sesión preparatoria con un Audi R8.

En 1956 Jaguar se convirtió así en el primer fabricante en ganar Le Mans y el Rally de Monte Carlo en el mismo año.

De hecho 1956 fue un año muy especial para Jaguar y Sir William Lyons, por lo cual fue incluido en la Lista de Honor del Nuevo Año.

Ese mismo año en Le Mans las cosas se desarrollaron de manera peculiar para Jaguar. En la segunda vuelta chocaron dos vehículos en las Esses y un tercero quedó fuera de juego debido a la rotura de un conducto de alimentación de combustible. Podría haber sido un completo desastre de no ser porque Jaguar disponía de un equipo de apoyo. Un equipo privado escocés llamado Ecurie Ecossie llevaba varios años compitiendo para Jaguar pilotando dos D-Type. Por fortuna para Jaguar el vehículo pilotado por Ron Flockhart y Ninian Sanderson cruzaron la línea de meta en primer lugar.

En la carrera de Le Mans de 1957 no compitieron los Jaguar D-types de fábrica, pero participaron tres equipos privados y Ecurie Ecosse contaba una vez más con un par de antiguos vehículos de trabajo. Todos los D-type acabaron la carrera, los vehículos de Ecurie Ecosse pilotados por Flockhart y Bueb y Sanderson y Lawrence lograron las dos primeras plazas.

En 1959, el team de pilotos de Aston Martin demostró ser aun muy combativos: Roy Salvadori y Caroll Shelby consiguieron, por fin, conquistar los dos primeros puestos de Le Mans.

Los Sesenta en Le Mans

De 1960 a 1965, el equipo del "caballino rampante" reinaría como amo de la pista de Le Mans. Olivier Gendebien y Phill Hill pasarían el umbral de la posteridad y con ellos los jóvenes pilotos en los que se fijó Enzo Ferrari: Pedro y Ricardo Rodríguez.

1965: "El Ford GT 40 de 7 litros participando por primera vez en las 24 Horas de Le Mans'65".

Ford ganó las 24 horas de Le Mans ininterrumpidamente desde 1966 hasta 1969. El dominio de los GT40 había llegado a ser tal que en 1967 los organizadores de la carrera rediseñaron el circuito de cara a la edición de 1968, con el fin de conseguir que los coches fueran más lentos.

Comenzando con una experiencia cero en este tipo de carreras de resistencia, Ford desarrolló gradualmente sus vehículos Sport con motor V8 hasta convertirlos en consistentes vencedores. Para ganar en Le Mans, Ford lanzó un programa que a la postre demostró que sus coches no sólo eran muy rápidos, sino que también eran excepcionalmente duros y fiables.

Incluso en su forma de competición original, el motor de 4.2 litros ofrecía unos fiables 350 CV, lo cual era suficiente para hacer llegar a los primeros GT40 a más de 320 km/h en la frenada de la curva Mulsanne, al final de la espeluznante recta de Le Mans, de una longitud de más de cuatro millas.

En 1968, Ford consiguió de forma espectacular su tercera victoria consecutiva en Le Mans, con un GT40 pilotado por Pedro Rodríguez y Lucien Bianchi. Aunque el circuito modificado era significativamente más lento que el de 1967, el rejuvenecido GT40 marcó un promedio de 185,5 km/h y demostró que, incluso con un motor reducido en cilindrada, conseguía una velocidad punta superior a los 329 km/h.

Sorprendentemente, en 1969 todavía habría tiempo para otra victoria en Le Mans. Y para demostrar la fiabilidad y espectacular durabilidad de estos coches, el equipo Gulf-Ford utilizó para ganar exactamente el mismo coche que un año antes, con el número de chasis GT40P 1075.

En 1968, Ford consiguió de forma espectacular su tercera victoria consecutiva en Le Mans, con un GT40 pilotado por Pedro Rodríguez y Lucien Bianchi. Aunque el circuito modificado era significativamente más lento que el de 1967, el rejuvenecido GT40 marcó un promedio de 185,5 km/h y demostró que, incluso con un motor reducido en cilindrada, conseguía una velocidad punta superior a los 329 km/h.

Sorprendentemente, en 1969 todavía habría tiempo para otra victoria en Le Mans. Y para demostrar la fiabilidad y espectacular durabilidad de estos coches, el equipo Gulf-Ford utilizó para ganar exactamente el mismo coche que un año antes, con el número de chasis GT40P 1075.

La tradicional "salida Le Mans", con los pilotos corriendo a través de la pista en dirección a sus vehículos aparcados a un lado del trazado fue utilizada en 1969 por última vez, ante los peligros que suponía para los conductores circular toda la primera vuelta tratando de abrochar sus cinturones.

Los Setenta en Le Mans

Porsche había estado participando durante muchos años en competiciones con coches de cuatro, seis y ocho cilindros en las categorías de pequeña cilindrada y cuando competía con ellos en las 24 horas de Le Mans estaba en inferioridad de condiciones para obtener la victoria absoluta debido a que se enfrentaba con vehículos de mayor cilindrada. Cuando en los años 60 el reglamento autorizó cilindradas de 5 litros, Porsche decidió competir con el Porsche 917 de doce cilindros construyendo 25 coches idénticos para conseguir su homologación y poder enfrentarse con posibilidades de victoria a Chevrolet Ferrari o Ford, que en aquellos años dominaban las carreras de resistencia.

La ansiada victoria absoluta llegó al fin el 13 de junio de 1970 cuando siete 917 participaron en las 24 Horas de le Mans resultando vencedor el Porsche 917 K de Porsche Salzburg pintado con los colores de la bandera austriaca , pilotado por Hans Herrmann y Dick Attwood, clasificándose en segundo lugar el Porsche 917 de cola larga , (el Porsche "Hippie"), de Gérard Larrousse y Willi Kauhsen.

Helmut Marko un año mas tarde, con el Porsche 917 del Team Martini, se erige en ganador absoluto de las famosas 24 Hs. de Le Mans, en pareja con Gijs Van Lennep.

En 1972 Matra consiguió su máximo objetivo: ganar Le Mans en los puestos primero y segundo Henri Pescarolo, Graham Hill. Pues bien, Matra lo demostró por tres veces consecutivas: de 1972 a 1974. Sus bellos y aerodinámicos prototipos, cuyas carrocerías lucían el tradicional color azul francés de competición, se hicieron famosos en el mundo.

1975 es su última aparición del Gulf-JWA Team, en las carismáticas 24 Horas de Le Mans, consiguiendo el equipo Gulf su tercera victoria en la prestigiosa carrera de resistencia.
Triunfo logrado por el Gulf-Mirage GR8 nº 11, pilotado por el británico Derek Bell y el belga Jacky Ickx.

En 1976, Porsche ganaría cada categoría en la que participó: la general (grupo 6),Grupo 5, IMSA GT y Grand Touring.

1977 repetiría el sabor del triunfo a manos del belga Jacky Ickx.

1978 con el Renault Alpine A 442 BT, el franceses Didier Pironi y Jean-Pierre Jaussaud conseguida después de haberlo intentado sin éxito en las dos ediciones anteriores.

Le Mans en los Últimos Tiempos

En lo que respecta al palmarés de la prueba, el belga Jack ICX es, con seis victorias, el "rey" de Le Mans. Sus triunfos en las ediciones de 1969, 1975, 1976, 1977, 1981 y 1982 le hacen inalcanzable para sus perseguidores, la mayoría de ellos retirados. En este honorífico ranking, le sigue el que fue su compañero de equipo en tres triunfos, el británico Derek Bell, quien sumó otras dos victorias más. Por detrás, se encuentran el también belga Olivier Gebendien y el francés Henri Pescarolo, con cuatro triunfos.

1987 - Porsche
Derek Bell-Hans Stuck-Al Holbert

El Mazda vencedor en el 1991

Por otra parte, Porsche ha sido la marca con mayor cantidad de victorias (16), seguida por Ferrari (9) y Jaguar (7). Sin embargo, la atenuación de las limitaciones a los prototipos parece haber truncado la racha victoriosa de los Gran Turismo, con dos victorias consecutivas para vehículos específicamente preparados para esta competición: BMW V12 y Audi R8.

1999 en la recta de Les Hunadiers del circuito de Le Mans, se alcanzan velocidades de hasta 400 Km/h. El fallo en un alerón, catapultaba al Mercedes GTR de Mark Webber, quien sufría graves heridas. El equipo alemán, retiro de la prueba todos sus coches.

BMW Motorsport también fue noticia, en 1999, al alcanzar la victoria de Le Mans 24 horas, con el modelo BMWE V12 LMR conducido por J. Winkelhock, Y. Dalmas y P. Martín, quienes ganaron por una vuelta completa.

Así se escribe la historia en Le Mans, con míticos ganadores y miles de ilusiones cada año, con fervor y entusiasmo. Escondidas viven aún miles de anécdotas que sólo el circuito de Le Sarthe conoce y que jamás revelará.

Todos quieren vencer en Le Mans, por eso, muchos pilotos terminan sus días de competición corriendo en esta prueba, tratando de conseguir un sonoro primer lugar que los catapulte, definitivamente, a un lugar privilegiado dentro de la historia del automovilismo.

Los 13.129 km. del trazado de Le Sarthe recuperan el espíritu de reto, de resistencia, de lucha hasta el límite y de imponderables y suerte que hacen de Le Mans una carrera mágica. Maison Blanche, Arnage, Mulsanne, Jacky Ickx, Pescarolo, o el malogrado Alboreto son nombres que quedarán inevitablemente ligados a la grandeza de este evento.

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Fuentes imágenes y texto: www.rallymundial.net