Durante la presentación del Lamborghini Murciélago LP 670-4 SuperVeloce para el mercado chino, en el Salón de Shangai, la marca ha recordado a los medios que acaba de abrir su cuarto concesionario en China. Este concesionario está en Chengdu, provincia de Sichuan. Los otros tres se hallan en Pekín, Shangai y Guangzhou; también están en Hong-Kong.
El establecimiento en tierra China es totalmente sólido. En este mercado las ventas aumentaron de 25 autos en 2007 a 72 el año pasado.
Por ese motivo van a abrir tres concesionarios más este año, en Hangzhou (como Rolls-Royce), Xiamen y Shenzhen. Este crecimiento es muy fácil de explicar, por mucho que exista pobreza en China. Si viven más de 1.200 millones de personas, a poco que existan unos pocos miles de millonarios buscando coche, ya tenemos pastel a repartir para las marcas más exclusivas.