Los tres cilindros no tienen la misma capacidad, los externos son gemelos pero el central es diferente. Está sobrealimentado, recibe aire comprimido mediante turbo a 3 bares absolutos. Los cilindros exteriores operan en un ciclo convencional de cuatro tiempos pero sus gases de escape pasan al cilindro central, que es más grande.
Dentro del cilindro grande se realiza un quinto tiempo que consigue más fuerza. Según sus dinamómetros han conseguido 165 Nm, mucho menos que un diesel de 100 CV pero más de lo que cabe esperar de un gasolina de 120 CV y unos dos litros de cilindrada o menos. El campo de aplicación óptimo es en coches híbridos.
De todas formas, también es un buen candidato a usarse en coches convencionales. Por ejemplo, Toyota recurre a un motor 1.33 para iQ, Yaris, Auris y Corolla Sedan que da 100 CV pero anda flojísimo de par máximo (132 Nm). Sería mucho mejor usar un motor como el de Ilmor, más pequeño, eficiente y potente.