BMW en los años 70.

BMW

El inicio de la década de los 70 fue el comienzo de una nueva era para BMW: un joven equipo de gestión bajo el mando de Eberhard von Kuenhein aporto el empuje necesario para la compañía, lo cual conllevaba la construcción de dos pilares fundamentales: un nuevo motor de 4 cilindros y la creación de una división de competición.

La rápida demanda excedió la capacidad del departamento de competición. El BMW 1800ti y el 2000ti se convirtieron en los coches de competición más populares carrera tras carrera. Pero BMW no tenia la suficiente capacidad productiva para satisfacer la demanda, así que por esta razón, la mayoría de los coches eran preparados, puestos en pista y vendidos por compañías de preparación ajenas a BMW.

La compañía BMW Motorsport GmbH nació como tal en 1972. El director de este equipo (formado en un principio por 35 personas) fue Jochen Neerspasch, un ex-piloto de Porsche, y manager de competición de Ford. Consiguió que los BMW fuesen pilotados, por, entre otros, Chris Amon, Toine Hezemans, Hans Joachim Stuck, y Dieter Quester. Los pilotos de rally “alquilados” por la compañía fueron Björn Waldegaard y Achin Warmbold, con un tal Jean Todt (actual director técnico de Ferrari competición) como copiloto.

La nueva división tuvo la posibilidad de trasladarse a su propio edificio a los pocos meses, incluyendo un taller de competición, maquinaria para fabricación de útiles, y un dinamómetro, todo ello montado en una nave cercana a la planta principal de Munich, con una superficie de unos 8000 metros cuadrados.

Aquí fue donde vieron la luz los automóviles de 1973: el 2002, con 950 kilos de peso y un motor 4 cilindros multiválvula de 240 cv, así como también el vehículo al que mas tarde haría referencia con las siguiente palabras el director de BMW Motorsport GmbH, Neerspasch, de la siguiente manera: “Desde que en 1973 diéramos el campanazo, no esperábamos ganar el campeonato europeo tan rápidamente”.

Se refería al 3.0 CSL (CSL = Coupe de producción regular de peso ligero). Las puertas, capo y maletero del 3.0 CSL estaban fabricadas en aluminio, y la carcasa del cambio de 5 marchas era de magnesio. Con estos materiales, el 3.0 CSL pesaba 1092 kilos, que acompañados de un motor de 3340 cc, seis cilindros en línea, 12 válvulas, inyección y una relación de compresión de 11:1, y 360 cv, hacían de este coche una verdadera maquina de competición.

BMW entro en la temporada de 1973 perfectamente preparada, no solo en lo que a técnica se refiere, sino también acompañado de buenos pilotos. BMW dio gran importancia a la relación piloto/coche, tanto que incluso había cursos para los profesionales (conocidos desde 1997 como BMW Driver Training).

Este fue el equipo que participo en la temporada de 1973, pilotando un 3.0 CSL, y que fue el primer modelo en lucir los colores azul, violeta y rojo sobre fondo blanco que caracterizan el logotipo M. Los CSL Coupe con estos colores fueron pronto reconocidos en el mundo de la competición como rivales peligrosos. Hans Joachim Stuck y Chris Amon vencieron en el Touring Grand Prix en Nürbungring en su primera participación. BMW fue el ganador general de la categoría Touring Car en las 24 horas de Le Mans, venciendo Niki Lauda en el Campeonato en Monza.

El 3.0 CSL se convirtió así en el coche de competición mas exitoso de su época, obteniendo el Campeonato Europeo seis veces entre los años 1973 y 1979, y dominando la escena de Turismos durante casi una década. Pero el 3.0 CSL no fue solo pionero por diseño, sino que también aporto innovaciones técnicas, como por ejemplo, un motor 6 cilindros en línea con cuatro válvulas por cilindro, o un sistema antibloqueo de frenos (que en 1974 paso a ser elemento de serie en la serie 7).

Al final de su carrera, bajo la forma del turbo Coupe, el 3.0 CSL rendía 800 cv de potencia, y en 1976 BMW Motorsport puso en carrera el coche mas potente de esta serie, con Ronnie Peterson como piloto. Esta versión máxima del CSL tenia un motor 3.2 con una potencia de 750 cv (fue reducida ex profeso por BMW).

En 1975 BMW Motorsport dedico sus esfuerzos en darse a conocer en EEUU, concentrándose en las Series IMSA. De esta manera, al finalizar el año, el numero de personas que sabían que BMW significaba Bayerische Motoren Werke era mucho mayor. Ese año, BMW se alzo con el campeonato de constructores de las Series IMSA.

En la segunda mitad de la década de los años 70, BMW Motorsport se dedico en exclusiva a la fabricación de coches de competición, pero muchos clientes, no solo los pilotos, estaban buscando las prestaciones de los M en coches de calle, naciendo de esta demanda la serie 5, con los modelos 530, 533i y 535i. Estos coches resultaron muy avanzados, no solo en lo referente a motor, sino también en suspensiones y frenos, que fueron objeto de profundas modificaciones por parte de los ingenieros de Motorsport, convirtiéndose la serie 5 en los primeros cuatro (o cinco) plazas de altas prestaciones. Inicialmente, estos modelos fueron fabricados y vendidos en series muy pequeñas, pero en el año 1980 se pusieron a la venta 895 unidades basadas en la serie 5, para satisfacer la demanda existente.

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