La tecnología de la motocicleta fue básica para la mayoría de los intentos de la marca Honda en la fabricación de automóviles. Fue presentado en el salón de Tokio de 1965. Su primer modelo fue el S500 de 1963 con tracción a las ruedas traseras por cadena y su máxima potencia a 8.000 rprn.
Este deportivo de 3 m de largo, se fabricaba con el chasis separado de la carrocería tal como era típico en la época y equipaba frenos de disco delanteros y suspensión independiente. Más tarde se le montó una tracción convencional en las ruedas traseras y un eje posterior suelto con brazos oscilantes y un puntal Panhard. Fue un buen coche para su tiempo pues se vendía más barato que el Mini Cooper, pero le condenó su cambio de marchas y su excesivo consumo. Teniendo en cuenta su pequeño motor el S800 entregaba 70 CV, tenía un buen poder de aceleración con una suspensión dura y una buena maniobrabilidad. El modelo más deportivo era el S800M que se mantuvo en producción hasta 1970.