Durante la década de los 80s y 90s el ciclo de vida promedio de los vehículos japoneses era de cuatro años, mientras que durante ese mismo periodo los fabricantes estadounidenses y europeos promediaban seis a ocho años. Posteriormente Honda y Toyota han aumentado el ciclo de vida de sus modelos más populares hasta los cinco años e incluso más tiempo en sus modelos con menor volumen de ventas.
En estos momentos Honda enfrenta los mismos desafíos que los demás constructores, motivo por el cual podrían alargarse aun más los ciclos de vida de sus modelos con el propósito de ahorrar recursos. Automóviles de alta demanda en Estados Unidos, como el Accord y Odyssey podrían ser los primeros en tener ciclos de vida de seis años, aunque es una decisión que debe tomarse con precaución, ya que todas las herramientas y equipos necesarios para su fabricación poseen una vida útil limitada, motivo por el cual ampliar el ciclo de producción de algún modelo ya existente podría repercutir en su calidad.