El Fiat Panda ha sido el minicar de mejores ventas en el mercado europeo durante cuatro años consecutivos. Cuando el fabricante chino, Great Wall decidió crear su propio minicar, el GW Peri, lo hizo imitando al top ventas de Fiat, ya que solo difieren en los faros y en los paragolpes.
Motivado por lo anterior, Fiat demandó a Great Wall tanto en China como en Italia, con el objetivo de impedir que el GW Peri se comercialice en Europa y en China. La sentencia dictada por el tribunal de Turin señala que el GW Peri "solo se diferencia del Panda en el extremo frontal y posterior", por lo que si el Peri llegase a comercializarse en Europa, GW deberá pagar a Fiat €15,000 por cada GW Peri que se comercialice en ese continente, además de los €50,000 de multa.