Al parecer, las ofertas recibidas por su filial no terminan de ser todo lo jugosas que se esperaba, de forma que ahora el óvalo esperará a que concluya el proceso de GM-Opel para que la compañía perdedora pueda pujar por Volvo. En estos momentos, recordemos, General Motors está negociando la venta de Opel con Magna y el fondo de inversiones RHJ. Beijing Automotive Industry Holding Corp se retiró hace unos días del ring alemán, y ahora estaría en la lista de la sueca con el apoyo del gobierno municipal de Pekín, compitiendo con un "grupo industrial occidental" cuyo nombre no aparece mencionado en las páginas del periódico.
¿Conclusión? Volvo sigue a la venta, pero aún tendremos que esperar un tiempo hasta que su comprador le retire el cartelito del parabrisas. Según la fuente del Wall Street Journal, nos podemos ir preparando para tres o cuatro semanas de calma.