Al siguiente año, en 1967, se inscribieron 4 GT 40 de los que dos abandonaron por accidentarse, otro llegó cuarto y el otro triunfo en manos de la dupla A.J. Foyt y Dan Gurney frente a la Ferrari 330 P4 de Mike Parkes.
En 1968 se repitió el triunfo, pilotándolos en esta ocasión Pedro Rodríguez y Lucien Bianchi.
En 1969 la competencia se había puesto muy dura ya que Porsche comenzaba a dominar la escena. El 917 que lideraba abandona por problemas mecánicos dejando al viejo 908 de Hans Herrman a la cabeza. La lucha que sobrevino después fue increíble, se alternaron la cabeza durante las tres últimas horas de la carrera, ganando Ickx por sólo dos segundos frente al Porsche, en uno de los finales más ajustados de la historia de las 24 Horas de Le Mans.
Al año siguiente Ford se retiró oficialmente de la competición de Le Mans después de haber ganado 4 años de forma consecutiva.
La producción del GT 40 fue de 107 unidades, 31 de las cuales se vendieron a particulares.
El nombre de GT 40 proviene de la altura del coche, 40 pulgadas que equivalen a 1,016 metros.
Actualmente tenemos un clarísimo descendiente del GT40, se trata del Ford GT. Es tal el parecido que a veces cuesta saber de cual estamos viendo si uno u otro. El Ford GT se trata de la versión de un modelo clásico, de las que tanto se dan en la actualidad como el Mini o el Fiat 500 que tanto éxito están teniendo, más fiel al modelo del que deriva ya que el diseño exterior es casi idéntico, incluso las puertas son de un diseño análogo en el que su parte superior llega casi hasta el centro del techo para facilitar el acceso al interior, las partes que mas se diferencian son el diseño de la parte trasera y el motor que aunque está colocado en la misma posición el del GT utiliza un compresor (turbo) y el GT 40 era atmosférico.