Debajo del capó, con varias entradas de aire, nos encontramos con un poderoso motor de 6.0 litros en V12, el cual eroga nada menos que 700 CV a 9.000 rpm.
Se supone que alcanza los 100 Km/h, en menos de cuatro segundos, y como su potencia es descomunal, la Ferrari se ha visto obligada a incorporarle las aletas en el pilar C, y un enorme spoiler trasero, dentro del paquete de novedades aerodinámicas que presenta.
Dichas modificaciones hacen que la fuerza aerodinámica sea de 280 kg a 200 km/h, y 630 kg a 300 km/h, algo realmente brutal.
Por lo mismo, la firma italiana se ha visto obligada a mejorar su aerodinámica, incorporando un nuevo sistema llamado Actiflow, el cual se encarga de llevar el aire desde su parte inferior, hacia las salidas de aire que se han incorporado en la parte trasera.
Habrá que esperar para ver si realmente este monstruo demuestra en las pistas todo el potencial que parece tener más allá de su agresivo aspecto.