Nuevos rumores emergen y aseguran que la bancarrota de GM ya se encontraba escrita desde la administración anterior, es decir desde que el ex-presidente George Bush se encontraba en el poder. El mismo ex-vicepresidente de los Estados Unidos, Dick Cheney, confirmó la noticia en una reciente entrevista con la cadena Fox News, y en la que aseguró que el plan de rescate de $17.4 billones de dólares ($17,400 millones) aprobado por George Bush, fue simplemente una medida para ganar tiempo y permitir al Gobierno anterior salir de la escena, antes de declarar la inevitable quiebra de GM. Cheney declaró que "el presidente Bush decidió no ser él la persona que iba a tener que halar del interruptor antes de dejar su mandato".