Pero la guerra trastocó algo los planes iníciales lo que hizo que los materiales que se utilizasen al final fuesen menos rebuscados. El chasis y la plataforma se realizaron de chapa embutida, y chapa ondulada para la carrocería. El motor seguía siendo bicilindrico pero pasaría a ser refrigerado por aire, con una cilindrada de 375cc, y unos “voluntariosos” 9 CV, y no como la leyenda urbana que dice que el 2 CV tiene 2 cv como su nombre podría indicar, con un reducido consumo de unos 5 litros a los 100 km.