La semana pasada la administración Bush concedía finalmente el préstamo de 17.400 millones de dólares a GM y Chrysler para evitar su quiebra.
El grupo Chrysler ha publicado este anuncio en los medios estadounidenses, agradeciendo a los ciudadanos el apoyo. No hay que ser muy listo para imaginarse que resultará algo polémico, ya que están gastando ese dinero en publicidad.
Es un tema complejo, si realmente esa publicidad mejora las ventas de Chrysler será útil, pero quizás hubiera sido mejor tener algo más de tacto a la hora de pensar en la reacción de la gente.
Está claro que Chrysler no debería dar gracias a los ciudadanos sino al Gobierno de EEUU, que es el que ha decidido darles el dinero. Y si esa proposición se hubiera votado por los ciudadanos, posiblemente no hubiera salido adelante.