Kroymans, encargada desde 2003 de la distribución de Cadillac en Europa, estimó unas ventas de 7.500 unidades para el año 2008, pero al terminar el ejercicio sólo pudo contabilizar 4.556. La firma también se ocupaba de las marcas HUMMER y Corvette, que por su parte registraron pérdidas del 1,8% y del 15,3% respectivamente (2.327 y 1.086 unidades en 2008). Con Kroymans declarada en suspensión de pagos, General Motors se ha visto obligada a tomar las riendas de Cadillac, aunque acosada por sus propios problemas económicos se limitará a distribuir la marca en aquellos países donde ha conseguido hacer algo, como por ejemplo Rusia, Reino Unido y Suiza.
Por otro lado, GM han confirmado la cancelación virtual del motor diésel de 2,9 litros que estaba desarrollando para Europa. Joann Krell, portavoz de Cadillac, ha situado esta mecánica V6 entre otros proyectos diésel congelados de forma indefinida por el grupo. No hace falta decir que con esta decisión Cadillac se hunde un poco más en el lodo. De haber sido fabricado por VM Motori tal y como se esperaba, el motor hubiera rendido 250 CV en los modelos CTS y STS, que ahora deberán conformarse con mecánicas a gasolina.