¿Autos de Papel?
Avión de papel al espacio. Como es bien sabido, muchos avances de la industria automotriz has derivado de la industria aeronáutica y últimamente de la industria  Aero Espacial. ¿Podrá ser el papel un nuevo ejemplo de este traspaso tecnológico? ¿Tendremos en el futuro autos de papel.

Los japoneses vuelven a sorprender con otro curioso experimento; nada más y nada menos que lanzar un avión de papel desde la Estación Espacial Internacional hasta la tierra. Sí, de esos que todos hacíamos en clase y es que si aquí los conocemos, dentro de la cultura nipona el origami es todo un arte milenario que en esta ocasión se aúna con las investigaciones más punteras del mundo, las que se realizan  fuera del planeta azul.
La primera idea fue sugerida por Takuo Toda, presidente de la Origami Paper Airplane Association de Japón que planteó la posibilidad viable de enviar un avión de papel al espacio para ver su comportamiento al entrar en contacto con la atmósfera terrestre en su regreso.

Dicho y hecho. Junto con la Universidad de Tokio y JAXA (Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa) empezaron a desarrollar los primeros prototipos. El primer escollo era conseguir un “papel reforzado” que aguantara las altas temperaturas, lo cual solucionaron tratando el papel químicamente.El avioncito resultante pesa 29 gramos con un largo de 38 centímetros y 22 centímetros de ancho. Se ha probado en un túnel de viento hipersónico, sobreviviendo a velocidades de Mach 7 (8.600 km/h) y temperaturas cercanas a los 200 grados centígrados durante unos 10 segundos.
Teóricamente y al pesar mucho menos que una nave de las dimensiones actuales debería soportar la fricción y aterrizar en el planeta tierra sano y salvo. Ahora bien ¿y para hacerlo llegar hasta la estación espacial? Que mejor forma que en el bolsillo de un astronauta, concretamente el de Koichi Wakata que expresó su apoyo al proyecto, después de saber que algunas notas del astronauta israelí Ilan habían sobrevivido a la violenta desintegración del transbordador espacial Columbia en 2003.

Si la NASA aprueba el experimento, el transbordador Discovery llevará varios de estos aviones de papel a la Estación Espacial Internacional en febrero de 2009, sin saber aún si el propio Wakata será el responsable de soltarlos o se hará con un brazo robótico.

Un último problema queda en el aire, como localizar donde caerán los aviones, que tienen muchas probabilidades de que aterricen en agua (el 80% de la la tierra está formada por el líquido elemento). No se les puede incorporar ningún aparato de localización ya que aumentarían su peso. La solución no ha sido otra que escribir en a las alas un mensaje en varios idiomas que viene a decir algo así como: si encuentras este avión ponte en contacto con nosotros inmediatamente, es muy importante.
Todo esto, si finalmente se lleva acabo (que tiene toda la pinta que sí), servirá para ayudar a los ingenieros a desarrollar nuevas naves tripuladas mucho más ligeras y resistentes, además de superar el record del vuelo más largo realizado por un avión de papel recorriendo 400km, la distancia que nos separa de la estación espacial.

Así que queridos amigos, si un domingo por la tarde estáis de comida con la familia y veis aparecer un avión de papel de la nada, no dejar que se lo coma el perro o los niños se pongan a jugar con él. Se trata de un experimento respaldado por agencias espaciales que puede servir para avanzar un paso más en la carrera espacial y tengan por seguro que tendrán en sus manos el automóvil del futuro.
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