ATS.
Escrito por Daniel Orezzoli

Esta sigla identificó dos escuderías de Fórmula 1 en distintas épocas. Una nos trae el recuerdo de Eliseo Salazar, la temporada 1982 junto a Manfred Winkelhock en la escudería ATS (por Auto Technisches Spezialzubehör que traducido es algo así como accesorios técnicos para autos) del empresario alemán Gunther Schmidt, escudería que compitió entre 1977 y 1984 y la otra a la cual me quiero referir, también ATS, pero una distinta que tuvo una fugaz participación en las temporadas de Fórmula 1 de 1963 y 1964.

La segunda escudería ATS (por Auto Turismo Sport) nació a inicios de 1962 y fue una idea del grupo de dirigentes despedidos de Ferrari a fines de 1961 por una parte y de dos amantes de los autos: Giorgio Billi un empresario italiano que había hecho fortuna en aquellos años del boom económico y el Conde Volpi di Misurata, noble aficionado a los autos de competición quienes a su vez invitaron al también millonario y heredero del estaño boliviano Jaime Ortiz Patiño. Esta escudería se puso manos a la obra para realizar un auto de fórmula 1 y un gran turismo que en el papel se veían como un potencial contrincante de serio peligro para los participantes de la Fórmula 1 y los de las carreras de autos Sport. Veamos porqué.

ATS tenía los recursos (sus tres accionistas eran todos de muy buena situación), tenía en el staff técnico a gran parte de la alta dirigencia Ferrari que había logrado el campeonato mundial de 1961, entre los que se contaban a Carlo Chiti y Giotto Bizzarini ambos proyectistas que habían realizado tanto el auto de fórmula 1 campeón del mundo de 1961, la famosa Ferrari 156 “sharknose”, como también la más grande gran turismo de todas las épocas, la  mítica Ferrari 250 GTO y por último contaban desde la partida con los mejores pilotos entre los cuales el norteamericano Phil Hill campeón del mundo con Ferrari en 1961 y que emigró a ATS tras una desastrosa temporada 1962 para la marca del cavallino en que se vio superada por los más modernos chasis ingleses, que ya disponían de plantas motrices V8.

Un ATS de Fórmula 1 en pruebas iniciales. Al volante el campeón mundial recientemente fallecido Phil Hill.

Aún con tan buenos antecedentes la sociedad ATS sufrió de algunas fracturas en su etapa de gestación; lo caracteres de Giorgio Billi y del Conde Volpi chocaron fuertemente a poco empezar lo que terminó con la salida de la sociedad de Volpi, llevándose de paso a Bizzarini a trabajar con él donde fundaron la escuadra Serenissima de gran actuación en los autos GT y sport de esos años. Poco después fue Ortiz Patiño quien emprendió la retirada lo que dejó solo a Billi quien con gran pragmatismo resolvió vender los galpones, que se habían construido en una zona de Italia que contaba con beneficios tributarios cerca de Bolonia, al recibir una buena oferta. Todo lo anterior dejó a la sociedad sin el capital suficiente y con la moral muy baja, lo que marcó su destino.

Junto al auto de Fórmula 1 se construyeron un número limitado de la berlinetta 2500 GT con motor posterior y el mismo motor V8 pero con una cilindrada de 2,5 litros. Este lindo auto que se adelantó por mucho a Ferrari, Lamborghini y Maserati en disponer de una planta motriz posterior se pretendía usar también en carreras de autos GT lo que también se materializó pero de manera muy limitada. Afortunadamente los ejemplares construidos (alrededor de  19) se encuentran a  buen resguardo en manos de coleccionistas.

El día de la presentación al público a fines de 1962 en el elegante Hotel Baglioni de Bolonia. Se aprecia de antejos a Carlo Chiti y a su izquierda a Jaime Ortiz Patiño. Al Volante del ATS de Fórmula 1 está la joven promesa italiana Giacomo “Geko” Russo fallecido años más tarde en una carrera de Fórmula 3.

Una imagen actual de uno de los ATS 2500 GT existentes. Un adelantado de su época: V8 central de 2500cc, 220/250 hp según la versión, 820 Kg de peso, caja Colotti. Qué tal?.

De anteojos se aprecia a Carlo Chiti y a su izquierda Giorgio Billi junto a los técnicos en el ensamblaje de un prototipo de un ATS 2500 GT.

El caso de ATS de alguna manera es uno más de otros casos que se presentaron en la Italia de la década del sesenta, decenio de gran crecimiento económico que permitió una mejora sustancial en el estándar de vida de la población y que teniendo todos a Ferrari como ejemplo, se aventuraron con distinta suerte en proyectos similares.

Para más adelante podremos tocar los casos de Ferruccio Lamborghini, un constructor de maquinaria agrícola que tras hacer su fortuna se embarcó en el negocio, como es sabido, tras las rabietas que le hizo pasar Enzo Ferrari al no atenderlo como el quería. Alejandro De Tomaso, piloto argentino que tras casarse con una rica heredera norteamericana inició también la producción de autos propios bajo su nombre. ISO, fábrica de electrodomésticos inicialmente, motonetas después, luego mini autos – a ISO se debe la Isetta que después vendió a BMW-  para terminar con los gran turismo. Bizzarini quien inicialmente colaboró con Renzo Rivolta, propietario de ISO, luego siguió sólo bajo su propio nombre y Strale de Turin por nombrar los más conocidos.

Goodwood 2006: en primer plano un escasísimo ATS en una carrera de autos históricos aunque este ejemplar cuenta con un chasis de fabricación posterior tiene la totalidad de las partes mecánicas originales.

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