El estilista italiano Zagato creó, uniendo el chasis del Spider y el motor con caja de cambios de cinco velocidades del Giulietta, un coupé medianamente atractivo y de aspecto tosco que se exhibió por primera vez en el año 1969 en el Salón del Automóvil de Turín. Las claves de este automóvil fueron su capó caído, un techo curvo que acababa en una cola cortada y unos cristales laterales bastante grandes . Lo que se perdió en estética se ganó en practicidad, ya que cabían cuatro personas algo apretadas.
Si se combinan la ligereza y la resistencia aerodinámica, el Junior Z, presentaba cierto rasgos estilísticos de interés, como los faros delanteros escondidos inteligentemente tras un panel transparente que recorría todo el frontal.