También se planificó que incorporaría tracción delantera y que bajo se capó se alojaría un motor rotativo Wankel. Sin embargo, al desarrollar el proyecto AMC se encontró con varios problemas sobre el motor rotativo. La Crisis del Petróleo de 1973 hizo que se replantease poner este tipo de propulsor debido a su consumo más elevado, su mayor coste de producción y a que sería complicado adaptarse a las nuevas normativas anticontaminantes.
Así, el motor Wankel previsto fue sustituido en el modelo de producción por un motor de seis cilindros en línea disponible en versiones de 3,8 y 4,2 litros, obteniéndose en este último caso una potencia de 120 CV y nada menos que 288 Nm de par máximo a 1.800 rpm. El seis cilindros en línea era más voluminoso que el motor rotativo así que la transmisión de la potencia tuvo que trasladarse al eje trasero. Ambas cosas hicieron sufrir al Pacer una gran pérdida de espacio para el habitáculo que se trató de recuperar aumentando la anchura del coche de forma exagerada hasta casi los dos metros. A pesar de ello las plazas traseras resultaron ser bastante angostas y el maletero tenía una capacidad limitada a sólo 150 litros, realmente poco para un coupé de 4,36 metros de longitud.