Por Navi Razutro.
Con bastante estupor he leído información proveniente de Gran Bretaña en que se consigna un nuevo sistema de detección de velocidad del tráfico mediante satélites en el espacio, complementados con cámaras en tierra dotadas de la tecnología necesaria para leer las patentes de los autos. Esta nueva metodología, ya en etapa de experimentación, no cubriría una zona específica, sino que podría cubrir a todos los autos que circulan por una determinada ciudad al mismo tiempo. ¿Qué les parece?
El sistema, deniminado SpeedSpike, no tendría ninguna limitación climatológica así que podría fácilmente trabajar sin problemas en los cielos de Gran Bretaña a pesar de lluvia o nubes. De acuerdo a sus creadores, PIPS Technology Ltd, el objetivo del sistema es controlar la velocidad en zonas residenciales, zona de escuelas y reducir la necesidad de instalar badenes.
Si ya teníamos la idea de que el estado británico es un estado totalitarista y dictador en relación a los automovilistas, ahora esto se confirma. Y además, parece que todo esto de las multas de tráfico es un excelente negocio para los gobiernos/municipios/regiones y todo ente gubernamental encargado de recaudar. Algo de esto ya sabemos en Chile. Debe ser muy grande la torta. Cuesta imaginar que simples multas de transito puedan financiar el costo de lanzar un satélite para estos propósitos, más su implementación y operación.
Lo más delicado es dar respuesta a la inevitable pregunta ¿Dónde y quien fija el límite entre un simple control de velocidad y el control de nuestra privacidad?
Personas más sensatas ya se están oponiendo a este tipo de artilugios. 1984 de George Orwell, ¿se hará realidad en Inglaterra para luego llegar a nuestro querido Chile ¿Estamos asistiendo al nacimiento del omnipresente y vigilante Gran Hermano?