Esta casi octogenaria preciosidad se conserva, tal cual la vemos en las imágenes, en algún museo de Daimler AG, pero no informan en cual de ellos en la nota de prensa. Por supuesto, la restauración que se habrá hecho sobre él tendrá algo que ver en su estado de conservación.
Como decía, el Mercedes-Benz 150 Sports Roadster montaba el motor en posición central, lo que ahora en la actualidad se considera la configuración ideal para un deportivo. Aunque realmente este coche no pueda considerarse un superdeportivo, su configuración lo hace un adelantado a su tiempo.
El motor que movía, y esperemos que todavía mueva a esta belleza era un motor de gasolina de 1,5 litros que entregaba la generosa cifra de 54 CV. Estamos hablando de 1935 y esa potencia era algo realmente inusual. Tanto, que su velocidad máxima, 125 km/h, era algo casi impensable para las gentes de aquella época.
De su diseño poco se puede añadir a lo que dicen las imágenes. Formas clásicas, incluso con la trasera típica de los boattail o cola de barca, un diseño generalizado en las grandes marcas americanas de la época como Delahaye, Auburn o Cord.
Dicho esto, creo que sobra decir que este modelo se trata de uno de los modelos más raros y exclusivos de Mercedes-Benz.