Michele Alboreto.

Escrito por Daniel Orezzoli

Michele Alboreto el piloto oriundo de Milán, fallecido en Abril del año 2001 mientras probaba un Audi R8 en el circuito de Lausitzring, fue el último piloto italiano en pelear un campeonato del mundo de Formula 1, durante la temporada de 1985, al mando nada menos que de un Ferrari.

Efectivamente Alboreto llegó a la Scudería en 1984 tras haberse hecho notar al mando de un Tyrrell, donde obtuvo dos triunfos. El primero a poco de su debut en el circuito de Las Vegas durante la temporada de 1982 y después en la temporada siguiente en el circuito de Detroit, que para la historia quedó como el último triunfo de un auto motorizado por el famoso Ford Cosworth DFV.

Alboreto a bordo del Tyrrell con el cual logró su primera victoria en la Formula 1. El diseño del casco respetaba el usado por el campeón sueco Ronnie Peterson, el ídolo de Alboreto que falleció justamente en Milán tras el accidente en la partida del GP de Italia de 1978.
Alboreto renuncia un ofrecimiento de Mclaren para manejar uno de los autos de la escudería inglesa, eligiendo Ferrari donde fue recibido por un anciano pero aún activo Enzo Ferrari en persona; tal vez Ferrari fue “dateado” por sus informantes de la buena performance de Alboreto a bordo de las Lancia LC1 que disputaron el campeonato mundial de endurance donde junto a Ricardo Patrese ganó tres carreras esa temporada

La estilizada Lancia LC1 con motor Ferrari V8 Turbo (que posteriormente fue usado para el F40), auto que le permitió a Alboreto junto a otros pilotos italianos – en la foto aparece Ricardo Patrese- ganar una serie de carreras en la serie endurance.
La temporada de 1984 en la fórmula 1 Alboreto la disputa ganando su primera carrera para Ferrari en ocasión del GP de Bélgica y una pole, logrando un cuarto lugar en el campeonato de pilotos.

Alboreto saludando a Enzo Ferrari, anciano pero activo hasta sus últimos días..

La temporada de 1985 ve a Alboreto disputar palmo a palmo el campeonato del mundo contra Alain Prost a bordo del Mclaren-Porsche, ganado los GP de Canadá y de Alemania en el nuevo circuito de Nürburgring, tal vez su triunfo más famoso que lo vio ganar prepotentemente partiendo desde la cuarta fila de la grilla. En Mónaco la victoria se le esfumó por una pinchadura de neumáticos en una carrera corrida bajo la lluvia.

Alboreto en ocasión del GP de Alemania de 1985; carera que ganó de prepotencia y que lo mantuvo en la pelea por el campeonato de ese año.

A pesar de lo anterior la extrema fragilidad del motor de su Ferrari 156/85 lo obliga a abandonar en carreras claves, permitiendo de esa manera que Prost se consagrara finalmente con la corona.

Tras la temporada de 1985 Alboreto comenzó una carrera descendente que lo vió en Ferrari todavía en 1986, un año sin victorias para la Scudería, y en 1987 año de la muerte del comendatore y de la recordada dupleta de Ferrari en Monza, semanas después del deceso del comendatore, con Gerhard Berger en el escalón más alto, escoltado por Alboreto.

Tras el retiro de Ferrari a fines de 1988, Alboreto continuó en la Formula 1 pero en escuderías de segundo nivel: volvió a Tyrrell para luego migrar a Lola-Lamborghni, Arrow, Footwork, Lola-Ferrari y Minardi en 1994, año que obtiene un recordado segundo lugar en el GP de Mónaco. Su última carrera de F1 la corre a fines de dicha temporada cerrando el ciclo con 194 GP disputados y 5 victorias.

Alboreto en su última época conduciendo para Audi.

Tras el retiro de la Fórmula 1 Alboreto emigró al DTM alemán a bordo de un Alfa Romeo y también al IMSA norteamericano a bordo de las Ferrari 333 SP; en 1996 corre en la IRL, incluyendo las 500 millas de Indianápolis donde clasifica 13° pero es la llamada del team Joest-Porsche la que lo catapulta a su segunda juventud en el automovilismo de primer nivel.

En una entrevista otorgada en 1999 Alboreto explicó que tras el accidente de Senna, planeó su retiro de la máxima categoría, en la cual ya había perdido la motivación. Tras su experiencia en el DTM, la IMSA y la IRL y después de recibir la invitación del equipo Joest a compartir un auto para las 24 horas de Le Mans, donde triunfa junto a Stefan Johansson y Tom Kristensen en 1987, Alboreto se encuentra de nuevo, a los 40 años, con la confianza, el apoyo y la infraestructura que lo lleva al máximo nivel.

A la pregunta de porqué elegirlo a él, el jefe de equipo de Joest fue enfático en decirle a Alboreto, “creemos en ti como piloto y no te estamos eligiendo por ser un ex Formula 1”. La apuesta de Joest dio sus frutos y de pronto se vio a un renovado Alboreto que después emigró a Audi para comandar el desarrollo del R8, que lamentablemente no pudo completar.

Tras ganar las 12 horas de Sebring en 2001 volvió a la casa matriz de Audi a comandar el desarrollo y que lo vio morir tras la probable explosión de un neumático posterior debido, a su vez, al impacto con un objeto punzante, accidente que hizo catapultar al auto, aterrizando dado vuelta, aplastando al piloto milanés.

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